síndrome piramidal
Prevención de Lesiones

Síndrome Piramidal. ¿Cómo Prevenirlo?

¿Has sufrido molestias en la cadera durante o después de tus entrenamientos? Sigue leyendo hoy hablamos de cómo prevenir el síndrome piramidal

El síndrome piramidal o piriforme es un problema neuromuscular que consiste en una contractura o espasmo de este músculo en la zona de la cadera, y suele ser junto con el síndrome de la cintilla iliotibial, del que ya hablamos la semana pasada (ver post), una lesión frecuentes en corredores. Cuando este músculo está contracturado puede comprimir el nervio ciático, ya que este nervio en un alto porcentaje de personas atraviesa las fibras del músculo piramidal, y si el músculo está contracturado puede disminuir el espacio que necesita el nervio, produciendo irradiación del dolor hacia la pierna.

Si hay algo que caracteriza a este síndrome es el dolor, es que suele comenzar en el glúteo, también es típico el hormigueo, parestesias o entumecimiento en las nalgas. Además, puede extenderse a la cadera, parte posterior del muslo, pierna o pie. A veces quienes lo padecen no pueden estar sentados más de 20 minutos seguidos y tampoco cruzar una pierna por encima de la otra.

El síndrome piramidal y el síndrome de la cintilla iliotibial son dos lesiones frecuentes en corredores

Para entender bien el síndrome piramidal vamos a contestar a una serie de preguntas:

¿Qué es el Músculo Piramidal?

El músculo piramidal es un músculo corto y robusto en forma de piriforme (pirámide) que se encuentra por debajo de los músculos glúteos, se trata de un músculo muy profundo que se origina en el borde del sacro para insertarse en el trocánter mayor del fémur.

La función del piramidal es de rotación externa de la cadera cuando esta articulación se encuentra por debajo de 90º de flexión. Cuando esta se encuentra por encima de 90º, su función será de rotador interna y abductor de cadera. Cuando estamos de pie, el piramidal es un gran estabilizador de articulación sacro ilíaca.

¿Cuál es la Diferencia con una Ciática?

A diferencia de una ciática provocada, por ejemplo, por una hernia discal, el dolor del síndrome piramidal no es constante sino que se pone de manifiesto por ejemplo cuando corremos, conducimos, caminamos con larga zancada o subimos y bajamos escaleras.

Un síntoma frecuenta del síndrome piramidal es la sensación de tener la pierna débil, sintiendo que fallan las fuerzas de la misma

Otra característica es que la pierna afectada puede sentirse débil y el corredor suele decir que le fallan las fuerzas de la misma y, a diferencia de la ciática, el dolor piramidal raramente sobrepasa la articulación de la rodilla.

¿Cuál es el Mecanismo que Provoca el Síndrome Piramidal?

Las causas más frecuentes que provocan el síndrome piramidal son los traumatismos de repetición, el sobreuso o sobrecarga y espasmos musculares o inflamación de tejidos blandos que provoquen compresión del nervio.

A nivel funcional la cadena muscular posterior se acorta, implicando alteraciones biomecánicas de la pelvis y zona lumbar que provocarían irritación del nervio ciático.

La causa principal del síndrome piramidal es el exceso de trabajo del músculo piramidal por la falta de fuerza del glúteo

En la carrera, el pie al pronar, puede provocar una serie de patologías en cadena motivadas por la alteración estructural de cada una de las partes de la cadena cinética. El pie acaba arrastrando al tobillo, pierna y muslo a rotación interna y en esta ocasión este exceso de rotación interna del muslo va a obligar al músculo piramidal a realizar un exceso de trabajo para tratar de impedir este exceso de rotación del fémur hacia el interior.

En corredores de fondo, al cabo de muchos kilómetros los músculos de las piernas se van debilitando y pierden capacidad de estabilizar. Se produce entonces una pérdida del puente del pie, las rodillas van hacia dentro y se produce una anteversión de la pelvis, favoreciendo el pinzamiento del nervio ciático por el músculo piramidal.

Además, otras causas importantes a tener en cuenta son:

  1. Utilización de calzado no adaptado a las características del deportista.
  2. Errores en el entrenamiento: mala ejecución de la técnica de carrera (carrera rápida, zancada larga…), cambios bruscos de superficie o de ritmo, exceso de kilometraje…
  3. Alteraciones anatómicas: pie valgo, escoliosis, hiperlordosis lumbar, rotaciones pélvicas, cadera en excesiva rotación interna…

¿Cómo Evitar el Síndrome Piramidal?

El tratamiento preventivo y/o de readaptación del síndrome piramidal irá enfocado principalmente al tratamiento no sólo de la zona del piramidal sino de la musculatura que se ve afectada en cadena:

  1. Estiramientos tanto del propio músculo como de la musculatura asociada: glúteos, psoas e isquiotibiales…
  2. Tratamiento de liberación miofascial con foam roller.
  3. Correcto calentamiento antes de las sesiones de entrenamiento y control de las intensidades de trabajo.
  4. Mejora de la técnica de carrera (realización de estudio biomecánico al ser posible).
  5. Fortalecimiento de la musculatura glútea.
  6. Trabajo propioceptivo, equilibrio agonista-antagonista y de estabilidad de la pelvis dentro de un intervalo de movimiento libre de dolor que promueva la función mecánica eficiente.

Todo ello sin olvidar un tratamiento multidisciplinar con ayuda de médico, fisioterapeuta, podólogo, etc… Puedes ver un video con ejercicios para prevenir y/o tratar esta frecuente lesión en nuestro Facebook. ¡Nos vemos pronto!

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